miércoles, 31 de julio de 2024

AMA LAS COSAS PEQUEÑAS DE LA VIDA

 Si hay tantas cosas bonitas en la vida ¿por que no eres feliz?

Hace unas semanas mientras caminaba, vi a un anciano sentado en un banco, observando a los niños jugar. Tenía una expresión de paz y una ligera sonrisa en el rostro. Intrigada, me senté en el mismo banco, algo alejada, y saqué mi teléfono para revisar las redes sociales. El anciano, sin embargo, no parecía interesado en ningún tipo de tecnología. Miraba con atención cada detalle a su alrededor.

Después de unos minutos de silencio, el anciano habló:

—¿Sabes? A veces, las cosas más pequeñas son las que nos dan más alegría.

Sorprendida, guardé mi teléfono y lo miré.

—¿A qué se refiere?

—A esto —dijo el anciano, señalando a los niños riendo, las hojas moviéndose con el viento, y el sol que brillaba a través de las ramas de los árboles—. En estos momentos, encuentro más felicidad que en cualquier logro material.

Sonreí cortésmente, pero no pude evitar sentirme escéptica. Sin embargo, algo en la serenidad del anciano hizo que me quedara un poco más. Cerré los ojos por un momento y respiré profundamente. Cuando los abrí, intenté ver el parque a través de los ojos del anciano.

Por primera vez en mucho tiempo, noté la belleza en lo cotidiano: el zumbido de las abejas alrededor de las flores, el sonido del agua de la fuente, y la risa contagiosa de los niños. Sentí una calma que hacía mucho no experimentaba.

—Nunca me había dado cuenta de lo hermoso que es todo esto —dije en voz baja.

—Es fácil olvidar —respondió el anciano—. La clave está en detenerse y observar. La vida es una colección de pequeños momentos. Cuando los aprecias, encuentras una alegría constante.

A partir de ese día, empecé a hacer pequeños cambios en mi rutina. Cada mañana, dedico unos minutos a disfrutar de mi café en el balcón, escuchando los pájaros cantar. En mi camino al trabajo, me tomo el tiempo para notar los árboles y las flores a lo largo de la calle. Incluso en la oficina, encuentro momentos de gratitud, ya sea en una conversación amable con un colega o en la satisfacción de un trabajo bien hecho.

Me di cuenta que no necesitaba mucho para ser feliz, esas cosas pequeñas y sencillas de mi diario vivir eran tan maravillosas y perfectas, desde entonces solo agradezco por cada instante que se me permite estar viva.




Amar y disfrutar las cosas pequeñas de la vida es una práctica que nos invita a estar presentes y a encontrar alegría en los momentos cotidianos. En un mundo que a menudo valora la grandeza y el éxito, es fácil pasar por alto las maravillas que se encuentran en los detalles más simples. Sin embargo, estas pequeñas cosas pueden tener un impacto profundo en nuestro bienestar y en nuestra percepción del mundo.

Cuando aprendemos a amar y a disfrutar de lo pequeño, cultivamos una actitud de gratitud. Nos volvemos más conscientes de las bendiciones que nos rodean, desde el aroma del café recién hecho por la mañana hasta el canto de los pájaros al amanecer. Estas experiencias, aunque comunes, tienen el poder de conectar nuestro corazón con el momento presente y de recordarnos la belleza de la vida.

Además, al prestar atención a las pequeñas cosas, desarrollamos una mayor capacidad para la presencia y la atención plena. Nos permitimos sumergirnos completamente en el aquí y ahora, dejando de lado las preocupaciones y distracciones. Esta práctica puede ser especialmente beneficiosa en la meditación y en la vida consciente, ya que nos ayuda a encontrar paz y serenidad en nuestra rutina diaria.

Para amar y disfrutar de las cosas pequeñas, es útil:

  1. Practicar la gratitud: Tómate un momento cada día para reflexionar sobre las cosas pequeñas por las que te sientes agradecido.
  2. Ser consciente: Dedica tiempo a observar y apreciar los detalles de tu entorno, sin juicios ni prisas.
  3. Vivir el momento presente: Enfócate en lo que estás haciendo ahora, ya sea una tarea simple o una actividad placentera.
  4. Compartir y conectar: Comparte estos momentos con otros, ya que la alegría se multiplica cuando es compartida.

Amar y disfrutar de las cosas pequeñas es una forma de vivir más plenamente, encontrando significado y alegría en cada rincón de nuestra vida diaria.

jueves, 25 de julio de 2024

LA IMPORTANCIA DE AUTOCONOCERNOS

¿Qué es autoconocerme?

"El autoconocimiento es el primer paso hacia la libertad personal. Cuando nos conocemos a nosotros mismos, entendemos nuestras fortalezas y debilidades, nuestros valores y pasiones, y podemos tomar decisiones que nos llevan a vivir una vida auténtica y plena. Sin autoconocimiento, podemos perder el rumbo y vivir una vida que no refleja nuestros verdaderos deseos y aspiraciones. El autoconocimiento nos permite:

- Aceptar nuestras imperfecciones y trabajar en nuestro crecimiento personal
- Establecer límites saludables y mantener relaciones positivas
- Tomar decisiones informadas y auténticas
- Desarrollar la autoestima y la confianza en nosotros mismos
- Vivir una vida coherente con nuestros valores y pasiones

El autoconocimiento es esencial para vivir una vida plena, auténtica y feliz. ¡Tómate el tiempo de conocer y comprender quién eres, y descubre el poder que reside en ti!"




¿Qué podemos hacer para autoconocernos?


1. Reflexión personal: Dedica tiempo a pensar en tus pensamientos, sentimientos y acciones. Pregúntate ¿por qué hago esto?, ¿Qué me motiva?, ¿Qué me hace feliz?

2. Diarios o journals: Escribe tus pensamientos, sentimientos y experiencias. Esto te ayudará a identificar patrones y tendencias.

3. Meditación y mindfulness: Practica la atención plena y la meditación para conectarte con tus pensamientos y emociones.

4. Autoevaluaciones: Haz una lista de tus fortalezas, debilidades, valores y objetivos.

5. Feedback de otros: Pide retroalimentación honesta a personas de confianza.

6. Exploración de intereses: Prueba nuevas actividades y hobbies para descubrir tus pasiones.

7. Terapia o coaching: Trabaja con un profesional para explorar tus pensamientos y sentimientos.

8. Silencio y soledad: Pasa tiempo solo para reflexionar y conectarte contigo mismo.

9. Aprendizaje continuo: Lee, aprende y crece para expandir tus conocimientos y perspectivas.

10. Práctica de la autocompasión: Sé amable y comprensivo contigo mismo.

Recuerda, el autoconocimiento es un proceso continuo. Sé paciente y amable contigo mismo a medida que exploras y descubres quién eres.

martes, 16 de julio de 2024

LIBERTRAD! Un gran tesoro

 La libertad es ser tu mismo.

La libertad es un valor fundamental que muchas personas atesoran profundamente. Aquellos que aman la libertad entienden que no se trata solo de hacer lo que uno quiere, sino también de vivir con dignidad, respeto y responsabilidad, vivir en libertad requiere que seas tú mismo, desde tu esencia pura y divina. Este amor por la libertad suele manifestarse en un fuerte deseo de autonomía personal, la capacidad de tomar decisiones propias y la oportunidad de expresar opiniones sin miedo a represalias.

Para los amantes de la libertad, este valor se extiende más allá de lo individual; también implica la lucha por los derechos y las libertades de los demás. Estas personas suelen ser defensores de la justicia social, la igualdad y la democracia. Reconocen que la verdadera libertad solo puede existir en una sociedad donde todos tengan las mismas oportunidades y derechos, donde todos gocemos de una libre expresión, sana y autentica.

En la historia, aquellos que han luchado por la libertad han enfrentado grandes desafíos, pero su perseverancia ha traído cambios significativos. Desde movimientos por los derechos civiles hasta la resistencia contra regímenes opresivos, el amor por la libertad ha impulsado a individuos y colectivos a buscar un mundo más justo y libre, un mundo en el cual se pueda vivir en tranquilidad. 

En conclusión, amar la libertad es apreciar y defender la capacidad de cada persona para vivir una vida plena y autónoma, respetando y promoviendo los derechos y libertades de los demás. Este valor sigue siendo una fuerza motriz esencial en la búsqueda de un mundo más equitativo y humano.


Libertad

Libertad, soplo de vida y de anhelo,
brisa suave que acaricia el alma,
caminos abiertos bajo el cielo
donde cada paso es pura calma.

Eres el sueño en noches de inquietud,
la luz que rompe cadenas de hierro,
fuerza invencible en busca de virtud,
campo abierto donde no hay encierro.

Tu esencia es viento en vuelo sin fin,
mar en calma y tormenta feroz,
susurro dulce y también clarín,
voz del pueblo, unida en una voz.

Libertad, llama eterna y brillante,
guía de aquellos que buscan verdad,

sol de justicia, estrella radiante,
cielo abierto, pura inmensidad.

En tus brazos se encuentra la paz,
el derecho a ser y a soñar,
y aunque el mundo sufra y se haga tenaz,
siempre habrá quien te quiera buscar.


Más Allá del Final

Que hay luego de dejar este mundo? La muerte es uno de los misterios más profundos y universales de la existencia humana. Desde una perspect...